Mueren soldados de EEUU en explosión en Siria

Mueren soldados de EEUU en explosión en Siria

Esta imagen tomada de un video distribuida por Hawar News, ANHA, la agencia noticiosa de las zonas semiautónomas kurdas en Siria muestra las ruinas del restaurante donde se produjo una explosión en Manbij, Siria, miércoles 16 de enero de 2019. (ANHA via AP)

Por BASSEM MROUE, Associated Press

BEIRUT, Líbano — Varios soldados estadounidenses murieron el miércoles al producirse una explosión cuando realizaban una patrulla de rutina en Siria, informó el mando militar. Son las primeras bajas que sufre Estados Unidos desde que el presidente Donald Trump anunció su intención de retirar las tropas del país.

El grupo Estado Islámico se declaró responsable del inusual ataque matutino en Manbij, una ciudad del norte de Siria patrullada por el ejército estadounidense. Dijo que uno de sus milicianos se suicidó al detonar un chaleco explosivo.

Videos distribuidos por activistas y agencias noticiosas locales mostraron un restaurante que sufrió graves daños y una calle cubierta de escombros y sangre. Otro video mostró un helicóptero sobrevolando el lugar.

Un concejo municipal y un grupo que monitorea la guerra en Siria dijeron que la explosión se produjo cerca de un restaurante cerca del mercado principal del pueblo cuando pasaba una patrulla de la coalición liderada por Estados Unidos, con un saldo de una docena de víctimas, entre muertos y heridos.

El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que murieron 16 personas, incluidos nueve civiles, y al menos cinco combatientes sirios de los respaldados por Estados Unidos.

El mando estadounidense emitió un comunicado por Twitter: “Efectivos militares de EEUU murieron en una explosión cuando realizaban una patrulla de rutina en Siria hoy. Estamos reuniendo información y difundiremos detalles adicionales más tarde”.

El ataque inusual se produjo días después que Estados Unidos inició su retiro de Siria, al trasladar pertrechos del noreste al vecino Irak. Trump declaró antes de Navidad que el Estado Islámico había sido derrotado y que retiraría rápidamente 2,000 efectivos de Siria.

El anuncio provocó sorpresa en algunos de sus colaboradores más estrechos, inquietud en los aliados regionales y la renuncia del secretario de Defensa, Jim Mattis. Desde entonces, funcionarios estadounidenses y el mismo Trump han dicho que el retiro sería más lento de lo que se pensaba.

Trump ralentizará la salida de las tropas de Siria

El senador republicano Lindsey Graham, habla con reporteros en el exterior del Ala Oeste de la Casa Blanca, en Washington, tras una reunión con el presidente Donald Trump, el 30 de diciembre de 2018. (AP Foto/Pablo Martinez Monsivais)

Por ZEKE MILLER, Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la ralentización de la retirada de las tropas estadounidenses de Siria, dijo el senador republicano Lindsey Graham el domingo.

“Creo que estamos en una situación de pausa”, explicó el senador republicano por Carolina del Sur en el exterior de la Casa Blanca tras almorzar con el presidente.

Trump anunció antes este mes que había ordenado la retirada de los aproximadamente 2,000 soldados desplegados en la devastada Siria, y los asesores esperaban que la orden se ejecutase rápidamente. El presidente declaró la victoria sobre el grupo extremista Estado Islámico en Siria, aunque sigue habiendo combates localizados.

Graham criticó abiertamente la decisión de Trump, que generó críticas en ambos lados del espectro político. El anuncio también había sorprendido a legisladores y aliados de Washington, incluyendo a los kurdos, que lucharon con las tropas estadounidenses contra la milicia radical y se enfrentan a un esperado ataque de Turquía.

“Creo que estamos desacelerando las cosas de una forma inteligente”, dijo Graham agregando que Trump es muy consciente de la difícil situación de los kurdos.

Los críticos alegaban que la retirada de los soldados envalentonaría a Irán y Rusia, que han respaldado al gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad.

Se espera que el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, viaje a Israel y Turquía el próximo fin de semana para discutir los planes de Trump los dos aliados.

Durante su intervención en el programa “State of the Union” de la televisora CNN, Graham repasó sus argumentos para que Trump reconsiderase la salida de Siria.

“Voy a pedirle que se siente con sus generales y reconsideren la forma de hacerlo. Que reduzca el ritmo. Asegúrense de que lo hacemos bien. Asegúrense de que EI no regresará más. No entreguen Siria a los iraníes. Eso es una pesadilla para Israel”, apuntó Graham.

“Y, al final del día, si dejamos a los kurdos y los abandonamos y son masacrados, ¿quién va a ayudar en el futuro?”, apuntó. “Yo quiero librar la guerra en terreno del enemigo, no en el nuestro. Es por eso que necesitamos una fuerza desplegada en Irak y Siria y Afganistán durante un tiempo”.

Hijas de un podólogo dicen que Trump evitó Vietnam con informe medico falso

Hijas de un podólogo dicen que Trump evitó Vietnam con informe medico falso

El presidente Donald Trump en una fotografía de archivo del lunes 26 de noviembre de 2018, en Biloxi, Mississippi. (AP Foto/Alex Brandon)

NUEVA YORK, Nueva York (EFE) – El presidente de EE.UU., Donald Trump, habría evitado ir a la guerra de Vietnam en 1968 gracias al informe falso de un podólogo amigo de la familia, según la versión de las hijas del médico, que falleció en 2007, informó el New York Times.

De acuerdo con el testimonio de las descendientes del doctor Larry Braunstein, su padre les contaba la historia de que había hecho un favor al padre del mandatario, Fred Trump, diagnosticando a su hijo con espolones en los talones, una dolencia en el pie que le hacía inelegible para acudir al conflicto bélico.

“¿Lo examinó? No lo sé”, afirmó una de sus hijas, Elysa Braunstein, al rotativo.

Braunstein pasaba consulta en un edificio propiedad de la familia Trump en el barrio neoyorquino de Queens y, a cambio del certificado de exención para el joven de 22 años, el médico habría conseguido acceso directo a Fred Trump, con lo que podía dirigirse a él por cualquier problema en la propiedad y asegurarse una solución rápida.

“Si había algo malo en el edificio, mi padre llamaba y Trump se ocupaba de ello inmediatamente. Era el pequeño favor que recibió”, dijo la hija del fallecido facultativo.

Desde octubre de 1968, Donald Trump habría obtenido una calificación 1-Y, que le impedía acudir al servicio militar excepto en casos de emergencia nacional o declaración de guerra formal de guerra, lo cual no sucedió con el conflicto en Vietnam.

Esta figura fue abolida cuatro años más tarde, y Trump fue declarado incapacitado de forma permanente.

Las hijas del podólogo aseguraron que, en un principio, el doctor Braunstein se enorgullecía de haber ayudado a un “tipo famoso” del mercado inmobiliario neoyorquino pero que, con los años y al ver al actual presidente copar las páginas de la prensa rosa, el exveterano de la marina durante la Segunda Guerra Mundial se cansó.

El diario también preguntó sobre este asunto a otro podólogo que trabajó con Braunstein, el doctor Alec Hochstein, que, si bien no recuerda datos sobre la exención de Donald Trump, sí rememoró menciones al buen trato de los Trump, el cual incluía la protección frente a subidas de alquiler.

A pesar de su testimonio, la familia no conserva ninguna clase de registro médico de las consultas de su padre.

En una entrevista con el periódico en la campaña electoral de 2016, Trump respondió que recibió “una carta muy sólida” sobre los espolones de sus talones, los cuales presentó a los oficiales, aunque no recordaba el nombre del doctor: “Hablamos de un montón de años”, afirmó.

Pentágono planea retiro parcial de soldados de Afganistán

En esta fotografía de archivo del 15 de enero de 2018, infantes de marina de Estados Unidos permanecen firmes durante una ceremonia de cambio de mando en el campo militar Shorab, en la provincia de Helmand, Afganistán. (AP Foto/Massoud Hossaini, Archivo)

Por LOLITA C. BALDOR, Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El Pentágono está desarrollando planes para retirar hasta la mitad de sus 14,000 efectivos destacados en Afganistán, dijeron funcionarios federales, en lo que constituye un marcado cambio de política del gobierno del presidente Donald Trump que pretendía obligar al Talibán a negociar tras más de 17 años de guerra.

La salida de esas fuerzas podría completarse a mediados del próximo año, pero no hay todavía una decisión, afirmó una de las fuentes, que solicitaron el anonimato para hacer declaraciones sobre deliberaciones internas.

El presidente exigía el repliegue desde hace tiempo, pero el secretario de Defensa, Jim Mattis, y otras partes, lo habían persuadido para que no lo hiciera a fin de presionar al Talibán y combatir a la persistente insurgencia del grupo Estado Islámico.

Los funcionarios dijeron que la más reciente insistencia de la Casa Blanca para retirar los soldados fue otro factor importante en la decisión de Mattis de anunciar el jueves su renuncia.

EEUU retirará todas sus tropas de Siria

EEUU retirará todas sus tropas de Siria

Integrantes de una milicia kurda en Kobani en el norte de Siria el 18 de diciembre del 2018. (Ugur Can/DHA via AP)

Por LOLITA C. BALDOR, SUSANNAH GEORGE y CATHERINE LUCEY, Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El gobierno estadounidense retirará sus 2,000 efectivos de Siria al considerar que ha triunfado su misión de derrotar al grupo Estado Islámico allí, informó el miércoles una fuente oficial.

Ya han comenzado los planes para la retirada y los soldados se irán tan pronto sea posible, dijo la fuente que pidió no ser identificada.

El presidente Donald Trump ha dicho que los efectivos estadounidenses ya no son necesarios en un país desgarrado por una dilatada guerra civil.

Desde que era candidato, Trump ha insistido en que quiere traer de regreso a los militares estacionados al Medio Oriente. Pero varios funcionarios en semanas recientes han advertido que permanecen en ciertos países árabes algunos focos del EI. La política estadounidense en años recientes ha sido la de mantener una presencia militar allí hasta que se logre la erradicación de esa milicia extremista.

Por otra parte, el Pentágono y otras fuentes oficiales han revelado que soldados estadounidenses están en Siria para contrarrestar las milicias respaldadas por Irán, lo que constituye una ampliación de la misión militar original.

“Hemos derrotado al EI en Siria y esa era la única razón por la que estábamos allí”, dijo Trump en Twitter luego de versiones de prensa de que Estados Unidos se preparaba para retirarse de Siria. La noticia inicialmente fue reportada por el Wall Street Journal.

Las revelaciones de una retirada tan abrupta suscitaron fuertes críticas en el Congreso.

El senador Marco Rubio, republicano por Florida, denunció que se trata de “un grave error con implicaciones más allá” de la lucha contra el EI.

En respuesta a las versiones, el portavoz del Pentágono, coronel Rob Manning emitió un comunicado afirmando que “en estos momentos continuamos respaldando, cooperando y dialogando con nuestros socios en la región”.

Estados Unidos realizó sus primeros bombardeos contra combatientes del EI en Siria en 2014. En los años subsiguientes, coordinó con fuerzas en tierra locales para derrotar a los extremistas.

El Pentágono recientemente dijo que el EI hoy en día controla apenas el 1% del territorio que una vez dominaba en Siria.

Trump: militares podrían construir el muro fronterizo

Trump: militares podrían construir el muro fronterizo

Agentes de la Patrulla Fronteriza estadounidense montan guardia en San Diego, California, 10 de diciembre de 2018. El presidente Donald Trump amenazó el martes 11 de diciembre de 2018 con encomendar a las fuerzas armadas la construcción del muro prometido en la frontera con México “si los demócratas no nos dan los votos para proteger a nuestro País”. (AP Foto/Rebecca Blackwell)

Por MATTHEW DALY, Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El presidente Donald Trump amenazó el martes con encomendar a las fuerzas armadas la construcción del muro prometido en la frontera con México “si los demócratas no nos dan los votos para proteger a nuestro País”.

Trump tuiteó la amenaza, con la que busca que se apruebe su pedido de miles de millones de dólares para el muro, horas antes de una reunión prevista en la Casa Blanca con Chuck Schumer y Nancy Pelosi, líderes respectivamente de los bloques de senadores y representantes demócratas, para evitar un cierre parcial del gobierno el 21 de diciembre.

En una serie de tuits, el presidente dijo que agentes de inmigración, la patrulla fronteriza y miles de efectivos militares enviados a la frontera han realizado una tarea “FANTÁSTICA”. Pero añadió que “una Gran Muralla, sin embargo, sería una solución mucho más sencilla & menos cara”.

Trump dijo que aguardaba con ansias la reunión con Schumer y Pelosi, aunque los acusó de no desear la seguridad de la frontera por “razones estrictamente políticas”.

“Si los demócratas no nos dan los votos para la seguridad de nuestro País, los Militares construirán los tramos restantes del muro. ¡Ellos sí conocen su importancia!”, dijo el mandatario.

Schumer y Pelosi dijeron el lunes que los republicanos tienen el poder para mantener abierto el gobierno porque controlan las cámaras del Congreso y la Casa Blanca.

“Nuestro país no puede permitirse un Cierre Trumpiano”, dijeron en un comunicado. Añadieron que el presidente “sabe muy bien que su propuesta de muro no tiene los votos para la aprobación en la Cámara y el Senado y no debería ser un obstáculo para un acuerdo bipartidista”.

Los jefes republicanos del legislativo han dicho reiteradamente que es responsabilidad de Trump llegar a un acuerdo con los demócratas, en reconocimiento de su incapacidad para aprobar proyectos de gastos solo con los votos de su partido.

Esto da a los demócratas cierto impulso de cara a las conversaciones a puertas cerradas, en las que también podrían abordarse los pedidos de fondos de emergencia para los incendios en California y un proyecto de ley republicano para extender exenciones impositivas a punto de vencer y demorar algunos impuestos sobre la atención de salud.

EEUU mantendrá 3,000 efectivos en frontera durante fiestas

Por LOLITA C. BALDOR, Associated Press

WASHINGTON, D.C. — Las fuerzas estadounidenses apostadas en la frontera con México empezarán a partir durante la semana, pero unos 3,000 efectivos permanecerán allí durante las fiestas de fin de año, informaron funcionarios del gobierno el lunes.

Unos 4,500 efectivos se encuentran desde hace algunas semanas en la frontera, donde instalan alambradas y protegen a los agentes de la patrulla fronteriza en California, Arizona y Texas.

El presidente Donald Trump envió las tropas en respuesta a una caravana de migrantes centroamericanos que se acercaban a la frontera. El número de migrantes ha disminuido y las alambradas están instaladas en buena medida.

Los funcionarios dijeron que ha disminuido la necesidad de ingenieros de combate y tripulaciones de helicópteros de transporte. Pero muchos efectivos de la policía militar permanecerán en la frontera.

Los funcionarios hablaron bajo la condición de anonimato por no estar autorizados a informar públicamente.

Trump: Tropas en frontera con México podrían llegar a 15,000

Trump: Tropas en frontera con México podrían llegar a 15,000

El presidente Donald Trump habla con la prensa sobre querer cambiar la Decimocuarta Enmienda en Washington, el miércoles 31 de octubre de 2018. (AP Foto/J. Scott Applewhite)

Por ZEKE MILLER y ROBERT BURNS,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El presidente Donald Trump dijo el miércoles que el número de militares enviados a la frontera entre México y Estados Unidos podría llegar a 15,000, aproximadamente el doble del número que el Pentágono dijo que actualmente tiene planeado para una misión cuyas dimensiones cambian todos los días.

El Pentágono dijo que “más de 7,000” soldados serían enviados a la frontera suroeste para apoyar a los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Los funcionarios dijeron que el número podría llegar a un máximo de 8,000 bajo los planes actuales.

El número de efectivos ha cambiado a un paso vertiginoso, mientras Trump toma una postura dura contra la inmigración a pocos días de las elecciones de medio periodo.

Apenas la semana pasada, los funcionarios indicaban que se enviarían entre 800 y 1,000 efectivos. El lunes, funcionarios anunciaron que se desplegarían unos 5,200. Al día siguiente, un general de la Fuerza Aérea que dirige el operativo dijo que irían más que el número inicial anunciado y rechazó específicamente los reportes de que podría llegar a 14,000, pues “eso no es congruente con lo que hemos estado planeando”.

El general de la Fuerza Aérea Terrence O’Shaughnessy, responsable del Comando Norte de Estados Unidos, dijo a la prensa que el número podría exceder al contingente inicial de 5,200, pero no dio un cálculo aproximado del total final.

Sólo 24 horas después, Trump arrojó nueva incertidumbre al panorama, tomando por sorpresa al Pentágono.

Con la mirada fija en las elecciones de la próxima semana, Trump ha espetado duras declaraciones, promesas y acciones contra la inmigración con el fin de movilizar a sus simpatizantes y ayudar al Partido Republicano a mantener el control del Congreso. Su propia campaña de 2016 se concentró en los temores por la frontera, y ha sido el eje de su última semana antes de la contienda electoral de mitad de periodo.

“En lo referente a la caravana, nuestras fuerzas armadas están listas”, dijo Trump el miércoles. “Tenemos alrededor de 5,800. Subiremos a una cifra entre 10,000 y 15,000 elementos, además de la Patrulla Fronteriza, el ICE y el resto del personal en la frontera”, dijo, refiriéndose al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas por sus iniciales en inglés.

Posteriormente dijo a ABC News: “Debemos tener un muro de gente”.

Sus comentarios son el giro más reciente en una historia que ha lanzado al Pentágono al ámbito político, generando interrogantes sobre si el secretario de Defensa Jim Mattis permitiría que el ejército fuera utilizado en un ardid político.

“No hacemos ardides”, dijo Mattis el miércoles.

Trump refutó la noción de que “sembraba miedo” o de que utiliza el tema con fines políticos, pero su retórica cada vez más dura en los últimos días de campaña pone en duda esa negativa. Trump ha arengado en contra de la inmigración ilegal, incluyendo varias caravanas de migrantes centroamericanos que lentamente se abren paso hacia la frontera con Estados Unidos. La caravana más grande se encuentra a casi 1,000 millas de la frontera.

También prometió poner fin a la liberación de los detenidos con la instalación de carpas para mantener arrestados ahí a quienes ingresen ilegalmente al país. Y esta semana aseguró que podría promulgar un decreto para poner fin de manera unilateral al derecho de ciudadanía por nacimiento para los hijos de padres que no son estadounidenses.

Los comentarios de Trump del miércoles dejaron pensativos a algunos en el Pentágono. Funcionarios dicen que no tienen planes para desplegar a 15,000 soldados. El número posiblemente podría llegar a 10,000, contando los 2,100 efectivos de la Guardia Nacional que han estado en la frontera durante varios meses en una misión por separado, aunque relacionada. El número de soldados en servicio señalados para ser desplegados se mantenía en 7,000 el miércoles, pero podría llegar a 8,000.

El despliegue de 15,000 efectivos en la frontera estaría cerca del nivel de presencia militar de Estados Unidos en Afganistán. Y podría ser más del doble del número de personas que se cree forman parte de las caravanas.

El miércoles Trump no dio marcha atrás de su propuesta controversial de derrocar el mismo concepto de ciudadanía estadounidense. En un tuit, dijo que el derecho a la ciudadanía para bebés nacidos de no ciudadanos en suelo estadounidense “terminará de una forma u otra”.

También afirmó que los términos del “derecho de ciudadanía por nacimiento” no “están cubiertos por la Decimocuarta Enmienda”.

Sin embargo, el texto que introduce la Causa de Ciudadanía de la enmienda dice que: “Todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos y sujetas a la jurisdicción del mismo, son ciudadanos de Estados Unidos y del estado en el que residen”. La propuesta de ciudadanía sin duda provocaría una larga batalla legal sobre si el presidente puede alterar el concepto aceptado desde hace mucho de que la Decimocuarta Enmienda otorga ciudadanía a cualquier niño nacido en suelo estadounidense, sin importar el estatus inmigratorio de sus padres.

El presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan aseveró el martes que “obviamente” Trump no podría cambiar esa norma con una orden ejecutiva. Su comentario le ganó una reprimenda de Trump cuando tuiteó el miércoles que Ryan “debería enfocarse en mantener la mayoría, más que en dar sus opiniones sobre la ciudadanía por nacimiento, ¡algo de lo que no sabe nada!”.

En conferencia de prensa antes de dejar la Casa Blanca para un evento de campaña en Florida, Trump comparó su plan de actuar bajo decreto con la decisión del presidente Barack Obama de utilizar una acción ejecutiva para promover protecciones y un estatus laboral legal para algunas personas traídas sin autorización a Estados Unidos siendo niños.

“Si él puede hacer el DACA, nosotros podemos hacer esto por orden ejecutiva”, dijo Trump usando el acrónimo en inglés del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia. Trump y el Departamento de Justicia han argumentado que la acción de Obama fue ilegal.

Desde hace mucho, Trump y varios asesores han considerado el tema de la inmigración como el grito de guerra más efectivo para su base de partidarios. Se esperaba que el presidente hiciera un anuncio sobre nuevas acciones en la frontera el martes, pero eso cambió para que en su lugar pudiera ir a Pittsburgh, en donde 11 personas fueron masacradas en una sinagoga el sábado.

Tareas de soldados desplegados por Trump tienen limitaciones

Tareas de soldados desplegados por Trump tienen limitaciones

Esta foto del 29 de octubre del 2018 proporcionada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos muestra a efectivos del C-17 Globemaster III con el Escuadrón 3rd Airlift, con sede en la Base de la Fuerza Aérea Dover, empujando un cargamento en Fort Knox, Kentucky, en apoyo a la Operación Patriota Leal. (Airman 1st Class Zoe M. Wockenfuss/Fuerza Aérea de Estados Unidos via AP)

Por ASTRID GALVAN,  Associated Press

PHOENIX, Arizona — Los más de 5,200 soldados que el presidente Donald Trump planea enviar a la frontera con México estarán limitados en sus acciones por una ley federal que impide al ejército realizar labores policiales en territorio estadounidense.

Esta foto del 27 de octubre del 2018 muestra al presidente Donald Trump habaldo con reporteros sobre la masacre en la sinagoga de Pittsburgh, en la Base de la Fuerza Aérea Andrews, en Maryland. (AP Foto/Andrew Harnik)

Eso significa que los efectivos no podrán detener a migrantes, confiscar drogas a narcotraficantes o participar directamente en operativos para detener a la caravana de migrantes centroamericanos, que actualmente avanza por México a unas 1,000 millas del punto más cercano de la frontera estadounidense.

En vez de eso, su papel será bastante parecido al de los cerca de 2,000 efectivos de la Guardia Nacional que han sido desplegados en la frontera en los últimos seis meses, con tareas como dar apoyo aéreo para misiones fronterizas, instalar barreras de concreto y reparar y dar mantenimiento a vehículos. El nuevo despliegue incluirá a policías militares, ingenieros de combate y helicópteros equipados con tecnología avanzada para ayudar a detectar personas de noche.

La extraordinaria operación militar se emprende una semana antes de la elección de medio período presidencial, y mientras Trump trata de capitalizar en las urnas los temores sobre la caravana y la inmigración. El martes, el mandatario reiteró sus advertencias extremas, y calificó a la caravana de migrantes que huyen de la violencia y la pobreza en Centroamérica de “invasión”.

“¡Nuestras fuerzas armadas los están esperando!”, tuiteó.

R. Gil Kerlikowske, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza entre 2014 y 2017, dijo que el ejército no puede detener a los solicitantes de asilo que se presenten en los cruces fronterizos en busca de protección, y que los agentes de la Patrulla Fronteriza no han tenido problemas para arrestar a las personas que ingresan ilegalmente al país.

“Lo veo como una maniobra política y un desperdicio tanto de los recursos militares como del dinero de los contribuyentes”, dijo Kerlikowske, quien estuvo al frente de la agencia durante un elevado flujo de migrantes centroamericanos en 2014. “Creo que es un gran error utilizar a militares en activo y asignarlos a esas tareas. No creo que sea más que una complacencia del presidente de cara a las elecciones”.

Avanzando mayormente a pie, la caravana de unos 4,000 migrantes y otro grupo mucho más pequeño de cientos de personas están a semanas, o tal vez meses, de llegar a la frontera estadounidense. Miles de migrantes ya desistieron, han solicitado estatus de refugiado en México o han optado por regresar a casa en los autobuses que el gobierno mexicano les paga, y es probable que el grupo se reduzca aún más durante el resto de la ardua travesía.

Otra caravana más pequeña que viajó este año tenía solo unos 200 migrantes al llegar al cruce fronterizo de Tijuana-San Diego.

Y pese a la retórica subida de tono, el total de migrantes detenidos en la frontera es bastante más bajo que el de años previos. Agentes de la Patrulla Fronteriza realizaron solo un cuarto de los arrestos que hicieron en el 2000, el punto álgido de la inmigración ilegal, cuando la agencia tenía la mitad del personal que ahora tiene. El perfil de los migrantes también ha cambiado, de mayormente hombres mexicanos que viajan solos a familias centroamericanas con niños.

Esta foto del 10 de abril del 2018 proporcionada por el Departamento Militar de Texas muestra a un soldado de la Guardia Nacional de Texas vigilando el río Grande en el condado de Starr, Texas, tras haber sido desplegado a la frontera con México. (Sgt. Mark Otte/Departamento Militar de Texas via AP)

Los migrantes que lleguen a la frontera ahora verán una mayor cantidad de efectivos militares, aunque el trabajo de estos será mayormente de apoyo.

Eso se debe a que las fuerzas armadas están sujetas a la Ley Posse Comitatus, vigente desde el siglo XIX, que restringe su participación en actividades policiales. A menos que el Congreso lo autorice específicamente, el personal militar no puede tener contacto directo con los civiles, incluyendo migrantes, dijo Scott R. Anderson, del Instituto Brookings.

El general de la Fuerza Aérea Terrence O’Shaughnessy, jefe del Comando Norte de Estados Unidos, dijo el martes que se enviarán al menos 5,239 tropas a la frontera suroeste mientras el Pentágono trabaja para cumplir con los requerimientos del Departamento de Seguridad Nacional.

“Los 5,239 seguirán adelante y habrá fuerzas adicionales a los 5,239”, dijo y resaltó que la cifra “no es el máximo”.

Cuestionado sobre el uso de armas, O’Shaughnessy dijo que las tropas en activo han recibido instrucciones claras sobre el uso de fuerza y que habrá entrenamiento individual y por unidades para asegurarse de que sepan lo que pueden y no pueden hacer. Por lo general, los elementos del ejército estadounidense tienen autorización para utilizar la fuerza en defensa propia.

Sin embargo, los soldados desplegados estarán limitados a brindar apoyo similar a las funciones que realizan los efectivos de la Guardia Nacional que Trump ya ha enviado a la frontera.

Estos efectivos han realizado 1,500 horas de vuelo en Arizona desde que fueron desplegados a principios de año. También han reparado más de 1,000 vehículos de la Patrulla Fronteriza y realizado 1,000 horas de trabajo de almacén e inventario, de acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

En un caso, un grupo de agentes de la Patrulla Fronteriza que rastreaban narcotraficantes en agosto en el remoto desierto de Arizona llamaron a un helicóptero de la Guardia Nacional para que siguieran a los sospechosos y guiaran a los agentes en tierra hasta que los arrestaran. La operación terminó con varios arrestos y la confiscación de 465 libras de marihuana.

O’Shaughnessy dijo que ya había alrededor de 1,000 soldados en Texas y que la cifra aumentará posiblemente antes del miércoles a por lo menos 1,800. Posteriormente se realizarán los despliegues en Arizona y California. Todos los elementos irán a bases de tránsito en cada entidad y hasta el momento no hay ninguno en la frontera, puntualizó.

No quedó claro por qué el gobierno había decidido enviar soldados en activo dado que podrán realizar pocas tareas de apoyo porque la Guardia Nacional ya está haciendo esto.

La Guardia Nacional de California se ha comprometido al despliegue de 400 elementos para la misión fronteriza del presidente hasta el 31 de marzo. Jerry Brown, el único gobernador demócrata en los cuatro estados limítrofes con México y un asiduo crítico de Trump, condicionó su respaldo a que las tropas no estén involucradas en la aplicación de leyes migratorias ni en la construcción de barreras fronterizas.

Brown dijo que las tropas de California ayudarían a combatir a las pandillas transnacionales así como al tráfico de drogas y armas.

En Nuevo México, 118 elementos de la Guardia hay ayudado en el mantenimiento y reparación de vehículos, operaciones de inspección de cargamentos, vigilancia y comunicaciones.

El gobernador de Texas Greg Abbott envió a 400 elementos a la frontera en abril. El mayor general John Nichols, responsable de la Guardia Fronteriza de Texas, dijo al Congreso en julio pasado que sus tropas desempeñaron “distintos papeles de apoyo”, incluyendo la conducción de vehículos, monitoreo de seguridad y funciones administrativas.

Trump ordena despliegue militar en la frontera sur

Trump ordena despliegue militar en la frontera sur

El presidente Donald Trump se aleja del podio después de una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el lunes 30 de julio de 2018, en Washington. (AP Foto/Evan Vucci, ARCHIVO)

Por ROBERT BURNS y JILL COLVIN,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El gobierno del presidente Donald Trump planea enviar a 800 efectivos militares o más para reforzar la seguridad en la frontera con México bajo la instrucción de un presidente que busca transformar los miedos en materia migratoria en votos para las próximas elecciones, mientras una caravana de miles de migrantes atraviesa México.

Se espera que el secretario de Defensa, Jim Mattis, firme una orden y despliegue a los efectivos a la frontera, para que apoyen a las fuerzas de la Guardia Nacional que ya están ahí, informó el jueves un funcionario de Estados Unidos. El hecho ocurre en momentos en los que Trump ha llamado la atención sobre la caravana de migrantes centroamericanos que lentamente atraviesan el sur de México a pie.

“Aquellos en la caravana, den la vuelta”, tuiteó Trump el jueves. “No permitiremos a gente entrar a Estados Unidos ilegalmente. Regresen a su país y, si quieren, ¡soliciten la ciudadanía como lo hacen millones más!”.

Trump, quien ha afirmado sin fundamentos aparentes que entre la caravana había “personas del Medio Oriente”, tuiteó la mañana del jueves que “¡las leyes inspiradas en los demócratas nos complican detener a la gente en la frontera!” y dijo que utilizará al ejército para lo que llamó una “Emergencia Nacional”.

Las fuerzas adicionales proveerán lo que un funcionario llamó apoyo logístico a la Patrulla Fronteriza, con vehículos, carpas y equipo. El funcionario habló bajo condición de anonimato porque el plan aún no estaba definido en su totalidad ni se había anunciado formalmente.

No es inusual que la Guardia Nacional ayude con la seguridad fronteriza. Aunque las fuerzas en servicio a veces son enviadas para emergencias nacionales como huracanes o inundaciones, rara vez son desplegadas en la frontera sur. Los temores de militarizar la frontera se incrementaron por un incidente de mayo de 1997 cuando un Marine en una misión antinarcótica mató de un disparo a un joven de 18 años que pastoreaba cabras en Redford, Texas.

En la situación actual, los efectivos en servicio no estarán en misiones de seguridad que involucren armas que puedan ocasionar un incidente similar.

Unos 2,000 efectivos de la Guardia Nacional ya se encuentran en la frontera, de acuerdo con disposiciones anteriores del Pentágono.

A principios de este año, Trump ordenó que se desplegaran miembros de la Guardia Nacional en la frontera entre México y Estados Unidos como respuesta a un incremento en el número de cruces ilegales. Sin embargo, esos miembros permanecen bajo control de los gobernadores estatales en donde están basados y sus actividades se limitan a tareas de apoyo, como ofrecer vigilancia.

De aprobar Mattis, como se espera, los 800 efectivos adicionales, sería en respuesta a la petición del Departamento de Seguridad Nacional, que dirige a la Patrulla Fronteriza, dijo un funcionario estadounidense.