EEUU: más familias de inmigrantes separados que lo reportado

En esta foto del 13 de diciembre del 2018, adolescentes inmigrantes caminan en fila dentro del centro de detenciones en Tornuillo, Texas. (AP Foto/Andres Leighton.)

Por COLLEEN LONG y RICARDO ALONSO-ZALDIVAR, Associated Press

WASHINGTON, D.C. — La cifra de niños migrantes separados de sus familias podría superar en miles la que ha reconocido el gobierno de Donald Trump, dijeron investigadores el jueves.

Un reporte de la oficina del inspector general del Departamento de Salud concluye que las separaciones de familias estaban ocurriendo antes de la primavera del año pasado cuando el gobierno anunció su política de “cero tolerancia” en la frontera con México.

“El número total y status actual de todos los niños separados de sus padres o sus guardianes… es desconocido”, dice el reporte. Pudieran ser miles más, porque las separaciones estaban ocurriendo mucho antes, durante un influjo que empezó en 2017, concluyeron los investigadores.

El gobierno ha identificado a poco más de 2,700 niños que fueron separados de sus familias. Esa cifra fue publicada como parte de una causa judicial en la que un juez federal ordenó que las familias fuesen reunidas.

Pese a un esfuerzo “considerable” por el departamento para ubicar a todos los niños que fueron colocados bajo su cuidado después que las autoridades de inmigración los separó de sus familias, las autoridades seguían hallando nuevos casos hasta cinco meses después de la orden del juez, dijo el reporte.

Los investigadores expresaron preocupación por los niños que no han sido identificados porque no tenían certeza sobre la orden de reunificación del juez Dana Sabraw. Esa directriz no se aplicó a “un estimado de miles de niños a quienes (las autoridades de inmigración) separaron durante un influjo que comenzó en el 2017”, dice el reporte. La mayoría de esos niños habrían sido colocados ya con patrocinadores antes de la causa.

“Hay aún menos visibilidad para los niños separados que quedan fuera de la causa judicial”, concluyeron los investigadores.

Además, información incompleta e imprecisa en los documentos del gobierno podría estar obstaculizando las gestiones para identificar casos más recientes de separaciones familiares.

El presidente Donald Trump rescindió la política de separaciones de familias el año pasado luego de una ola de indignación. En algunos casos, niños pequeños han sido separados de sus familias y colocados bajo custodia del Departamento de Salud.

La “cero tolerancia” para quienes cruzan la frontera, bajo al cual todo aquel que entre ilegalmente a Estados Unidos enfrenta cargos penales, dio lugar a las separaciones familiares. Los niños no pueden ser mantenidos indefinidamente con padres u otros familiares bajo detención federal.

El reporte del inspector encontró problemas persistentes para seguirles la pista a los niños, lo que pudiera afectar su bienestar. Dijo que “no está claro aún si los cambios recientes del departamento son suficientes para garantizar datos continuos y precisos sobre los niños separados y la falta de detalle en la información recibida de las autoridades de inmigración continúa representando retos”.

EEUU rechaza solicitudes de jóvenes inmigrantes por su edad

ARCHIVO - Esta foto de archivo del 20 de junio del 2018 muestra a niños inmigrantes afuera del Centro de Detención Temporal Homestead para Menores No Acompañados, en Homestead, Florida. (AP Foto/Brynn Anderson, Archivo)

Por AMY TAXIN y DEEPTI HAJELA, Associated Press

LOS ÁNGELES, California — El gobierno del presidente Donald Trump está rechazando las solicitudes de residencia permanente de algunos jóvenes inmigrantes que quieren vivir en Estados Unidos tras escapar de la violencia de sus países argumentando que exceden la edad límite para el programa al que se quieren acoger.

Un programa federal que permite desde 1990 que jóvenes inmigrantes que han sido abusados, abandonados o que tienen padres negligentes busquen guardianes asignados por la corte y soliciten la residencia permanente para quedarse en Estados Unidos.

Si bien los solicitantes pueden presentar documentos antes de los 21 años, el gobierno de Trump ha dicho que algunos de ellos no son aptos tras cumplir los 18 años, provocando un alud de notificaciones de solicitudes rechazadas el año pasado en Nueva York, Texas y California y haciendo preguntas adicionales a los solicitantes en Nueva Jersey.

Los activistas de inmigración han presentado demandas en Nueva York y California, alegando que cientos de jóvenes inmigrantes podrían verse afectados negativamente por el cambio.

“Este gobierno está arremetiendo literalmente contra algunas de las personas más vulnerables que están buscando ayuda”, dijo Mary Tanagho Ross, abogada de apelaciones de la organización defensora de los derechos de inmigrantes Public Counsel, con sede en Los Ángeles.

El gobierno de Trump ha estado de tratando de reforzar la frontera con México y reducir la inmigración mediante una serie de medidas enfocadas en los menores de edad centroamericanos que llegan a la frontera, solos o con familiares. El exsecretario de Justicia Jeff Sessions trató de dificultar el proceso de asilo de jóvenes inmigrantes que escapan de la violencia o solicitantes de violencia doméstica, aunque un juez federal bloqueó algunas directrices que él emitió hace poco sobre estos casos.

Adicionalmente, el gobierno federal se ha estado demorando más en dejar en libertad a niños inmigrantes detenidos en la frontera y entregarlos a sus familiares en el país.

El programa es la mejor opción migratoria para muchos de los miles de jóvenes inmigrantes que llegaron a la frontera. Según la ley estadounidense, ellos pueden solicitar residencia permanente una vez que una corte designada en el estado estadounidense donde viven les asigne un guardián y declare que son aptos para solicitar los beneficios del programa.

Una joven que ahora tiene 22 años vive en el norte de California y que pidió hablar bajo anonimato por temor a que el gobierno federal tome represalias en su contra por hablar públicamente, abandonó la casa de sus padres mexicanos en la secundaria luego de que su padre la golpeó varias veces.

Ella se quedó en casa de una maestra, quien la ayudó a ir a la universidad comunitaria y la cuidó cuando le diagnosticaron cáncer. Dijo que fue un gran alivio cuando un juez nombró formalmente a su maestra como tutora legal, pero después se enteró de que el gobierno federal no aceptaría la orden judicial que le permitía solicitar residencia permanente. Ella se tiró al suelo y estalló en llanto, recordó.

“No podía creer que iba a tener que tratar de defenderme de nuevo”, dijo.

Más de 50,000 jóvenes inmigrantes han obtenido la residencia permanente mediante el programa especial para jóvenes inmigrantes desde 2010. La gran mayoría de solicitudes han sido aprobadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración, lo que significa que el programa es una apuesta más segura para muchos menores inmigrantes que buscan refugio en Estados Unidos, en comparación con solicitudes de asilo.

Texas: Refugios se ven obligados a atender a más migrantes

Un guardia privado de seguridad devuelve una pelota de fútbol al campamento de detención para migrantes adolescentes en Tornillo, Texas, el jueves 13 de diciembre de 2018. (AP Foto/Andrés Leighton)

EL PASO, Texas (AP) — El director de un refugio en la ciudad fronteriza de El Paso dijo el jueves que su organización ha recibido a 1,300 personas tan sólo en los últimos cinco días después de que las autoridades migratorias de Estados Unidos las pusieron en libertad.

Ruben Garcia, de Annunciation House, indicó que los grupos sin fines de lucro están teniendo que atender a más personas porque crece constantemente el número de personas que cruzan la frontera y el gobierno se está quedando sin espacio para mantenerlas detenidas.

Garcia calcula que su organización gasta 150,000 dólares mensuales en el pago de habitaciones porque ya no hay suficiente espacio para otorgarles refugio. Más de 500 personas llegaron tan solo el miércoles.

La hermana Norma Pimentel de Catholic Charities en el Valle del Rio Grande, en Texas, señaló que su centro de apoyo también está recibiendo a más gente de lo usual.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está siendo objeto de un estricto escrutinio tras el fallecimiento de dos niños migrantes que estaban bajo custodia de Estados Unidos.

Una portavoz del DHS dijo que el país vive “una crisis de inmigración”.

Migrantes cruzan muro fronterizo por arriba o por debajo

Un migrante hondureño ayuda a una niñita a cruzar el muro fronterizo en Tijuana, México, el domingo, 2 de diciembre del 2018. (AP Foto/Ramon Espinosa)

TIJUANA, México (AP) — Un flujo consistente de migrantes centroamericanos ha estado encontrando maneras de treparse, pasar por debajo o colarse por el muro fronterizo en Estados Unidos para plantar los pies en suelo estadounidense y pedir asilo.

En semanas recientes, el hondureño Joel Méndez alimentó a su hijo de 8 meses, Daniel, antes de pasárselo a su compañera, Yesenia Martínez, que se había arrastrado por un hueco en el suelo bajo el muro, aflojado por las lluvias.

Un grupo de jóvenes se subieron sobre el muro en San Ysidro, California, con esperanzas de un boleto a una vida mejor. Un migrante ofreció ayuda a los otros para bajarse a suelo estadounidense.

Todos ellos buscaban evitarse la larga espera oficial en el lado mexicano para presentar una solicitud de asilo, prefiriendo cruzar el muro y entregarse a los agentes fronterizos estadounidenses. La semana pasada, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza dijo que el sector de San Diego había experimentado “un aumento ligero” en el número de familias que ingresaban ilegalmente a Estados Unidos con el objetivo de pedir asilo.

Miles de migrantes están viviendo en atestados campamentos improvisados en Tijuana tras una dura y larga travesía desde Centroamérica hasta la frontera de Estados Unidos. Muchos han decidido establecer nuevas vidas en México, solicitando permisos de trabajo y consiguiendo empleos en fábricas locales, esperando mientras el gobierno estadounidense procesa unas 100 solicitudes de asilo diariamente en el cruce de San Ysidro, el más atareado de la frontera.

Pero por boca de otros, algunos se han dado cuenta de que pueden simplemente cruzar la frontera, mayormente si obstáculos por las autoridades mexicanas. En parejas o tríos –a veces una decena– llegan al muro fronterizo y se las arreglan para pasar al otro lado. A menudo en unos pocos minutos, los agentes fronterizos llegan al sitio para llevarlos a centros de detención y comenzar entrevistas sobre “miedo creíble”.

En espacio de dos noches la semana pasada, periodistas de la Associated Press vieron a más de una decena de migrantes arriesgado ese cruce. Una mujer que llevaba un rosario de cuentas azules esperaba con sus hijos para ver por dónde podían cruzar. Un migrante salvadoreño se ocultaba mientras cavaba un hoyo en la arena bajo el muro. En la oscuridad de la noche, se podía ver a migrantes caminando loma arriba en territorio estadounidense hacia los agentes que esperaban para detenerlos.

Más familias cruzan ilegalmente a San Diego

México dejará de otorgar contratos petroleros durante 3 años

La hondureña Charlot Andrea, de 3 años, es empujada debajo de una cerca fronteriza de Estados Unidos desde el lado de Tijuana, México, para reunirse con su madre Rachel Rivera, de 19 años, en territorio estadounidense, el jueves 4 de diciembre de 2018. (AP Foto/Rebecca Blackwell)

Por MARKO ALVAREZ, Associated Press

TIJUANA, México — Primero, la mujer se arrastró por debajo de la cerca fronteriza con el cuerpo boca abajo a través de un hueco cavado. El espacio tiene unos centímetros de alto y sus pies levantaban el polvo mientras se movía. Luego, siguió su hija de 3 años vestida de color rosa, que fue empujada boca arriba y con los pies por delante por un hombre que se quedó en México.

Migrantes son acompañados por un agente de la Guardia Fronteriza de Estados Unidos al ser detenidos tras trepar la cerca fronteriza de Tijuana, México, a San Ysidro, California, el lunes, 3 de diciembre del 2018. (AP Foto/Rebecca Blackwell)

La madre, que esperaba ansiosa en el lado de California de la frontera, los apresuró. “Rápido”, dijo. “Aquí estoy yo. Ni importa que te ensucies”.

Quince segundos después, las hondureñas estaban juntas en Estados Unidos. Al poco tiempo, un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés) se acercó a ellas en un cuatrimoto para llevárselas en custodia.

El sector fronterizo de San Diego ha registrado una “ligera alza” en el número de familias que ingresan ilegalmente a Estados Unidos y se entregan a los agentes de migración desde que la caravana de migrantes centroamericanos llegó a Tijuana hace dos semanas, dijo la CBP el martes.

Miles de migrantes en el lado mexicano de la frontera viven en albergues abarrotados y llenos de tiendas de campaña en la ciudad fronteriza de Tijuana luego de un viaje agotador a través de México en el que caminaron y pidieron aventones con el objetivo de solicitar asilo en Estados Unidos.

Frustrados por la larga espera para presentar sus solicitudes, puesto que Estados Unidos procesa a lo sumo 100 al día, algunos migrantes tratan de cruzar la frontera de forma clandestina.

Rachel Rivera, de 19 años, comentó a The Associated Press que Honduras se había vuelto inhabitable. Momentos antes de arrastrarse bajo la cerca, dijo que estaba deslizándose hacia Estados Unidos en un intento de “darle una mejor vida” a su hija Charlot.

Un videorreportero de The Associated Press vio a más de una veintena de migrantes trepando una cerca entre México y Estados Unidos el lunes por la noche. Una vez que llegaron al otro lado, los migrantes alzaron los brazos para entregarse a los agentes fronterizos que llegaron rápidamente al lugar en camionetas blancas.

No está claro hasta el momento a dónde fueron trasladas esas familias.

En un día normal antes de que llegara la caravana a Tijuana, los agentes de la Patrulla Fronteriza en la zona de San Diego detenían aproximadamente a unas 120 personas que trataban de ingresar de forma ilegal a Estados Unidos desde México.

El presidente Donald Trump emitió una proclama en noviembre en la que suspendió el derecho a asilo para las personas que ingresaran a Estados Unidos de forma ilegal. Los grupos defensores de derechos humanos cuestionaron la legalidad de dicha proclama.

El portavoz de la CBP, Ralph DeSio, dijo que Estados Unidos trataba de frenar los cruces ilegales al emitir la proclama.

Estados Unidos ha establecido un proceso para los solicitantes de asilo para que se presenten de una forma “ordenada” en un cruce fronterizo, comentó DeSio a la AP en un correo electrónico. “Cuando la gente decide ignorar ese proceso se ponen en peligro y, en el caso de las familias, eligen poner en riesgo las vidas de sus hijos”.

Trump volvió a tuitear el martes para tratar de obtener apoyo para un mejor muro fronterizo y argumentó que el gasto sería menor en comparación con el que incurre cada año Estados Unidos por la inmigración ilegal.

Personas en su mayoría de Honduras, pero también de El Salvador y Guatemala, integraron la caravana que viajó hacia Tijuana, buscando seguridad en los números mientras atravesaban México para evitar a los criminales y las cuotas exigidas por las pandillas que se aprovechan de los migrantes.

Docenas de migrantes han comentado a la AP que huyen de la pobreza y que buscan una mejor calidad de vida, mientras que muchos también dijeron que huyeron de la terrible violencia y de las amenazas de muerte en su tierra natal.

La hondureña Margarita López dijo que definitivamente saltaría la cerca hacia Estados Unidos si tiene la oportunidad. Pero mientras tanto, López se mantuvo formada el martes para solicitar una visa humanitaria a las autoridades mexicanas que le permitiría vivir y trabajar en México por un año.

Cerca de ella, Luis Fernando Vázquez, de Guatemala, dijo que no intentaría saltar la cerca fronteriza.

“Yo no soy así. Prefiero trabajar… portarme bien aquí”, señaló.

Reubican a migrantes centroamericanos en Tijuana, México

Un migrante hondureño trepa el cerco fronterizo que separa Tijuana, México, de San Diego, Estados Unidos, antes de cruzar para el lado estadounidense con su hijo, en Tijuana, el jueves 29 de noviembre del 2018. (AP Foto/Ramón Espinosa)

TIJUANA, México (AP) — Las autoridades en la ciudad fronteriza de Tijuana, México, comenzaron a reubicar a los migrantes centroamericanos que llegaron en caravana, trasladándolos de un refugio atiborrado que estaba cerca de la frontera a un salón de eventos que está más alejado.

El jueves por la noche, más de 200 migrantes abordaron autobuses en el complejo deportivo ubicado cerca de la frontera para ir a su nuevo refugio temporal, ubicado a unas 10 millas de la garita fronteriza más cercana.

El gobierno municipal dijo que las autoridades federales están a cargo de la reubicación.

Entre tanto, varios migrantes se treparon o arremolinaron en la barrera fronteriza durante la noche y fueron detenidos por funcionarios estadounidenses.

Expertos han expresado su preocupación por las condiciones insalubres en el complejo deportivo donde había más de 6,000 migrantes, el doble de su capacidad. Había basura y muchos casos de personas con piojos e infecciones respiratorias.

México reforzará seguridad fronteriza por cruce de migrantes

México reforzará seguridad fronteriza por cruce de migrantes

Policías mexicanos corren para intentar detener a migrantes en Tijuana, México, el domingo 25 de noviembre de 2018. (AP Foto/Ramón Espinosa)

Por CHRISTOPHER SHERMAN,  Associated Press

TIJUANA, México — México aparentemente empezó a reforzar la seguridad cerca de su frontera con Estados Unidos, con policías formados frente a un refugio en Tijuana que decían a los migrantes centroamericanos que no podían acercarse a la zona limítrofe.

Un migrante centroamericano es detenido por agentes estadounidenses que le ordenaron volver al lado mexicano de la frontera, después de que un grupo de migrantes rebasó a la policía mexicana en el cruce del Chaparral en Tijuana, México, el domingo 25 de noviembre de 2018 en la frontera con San Ysidro, California. (AP Foto/Pedro Acosta)

El Instituto Nacional de Migración dijo que 98 migrantes serán deportados tras intentar atravesar la frontera, momento en que agentes estadounidenses lanzaron gases lacrimógenos hacia México. La Secretaría de Gobernación mexicana dijo que unos 500 migrantes intentaron cruzar la frontera, pero las autoridades estadounidenses dijeron que eran alrededor de 1,000.

Funcionarios mexicanos dijeron que los migrantes habían participado del caos “violento”, en lo que comenzó como una marcha pacífica para pedir a Estados Unidos que acelere el procesamiento de solicitudes de asilo presentadas por migrantes centroamericanos varados en Tijuana.

El jefe de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, Kevin McAleenan, dijo en conferencia telefónica con la prensa que 69 migrantes que intentaron cruzar ilegalmente fueron detenidos en California.

Dijo que la patrulla fronteriza está autorizada a emplear gases y otros medios no letales, pero que el incidente será revisado y la situación se resolvió sin heridos graves.

“A medida que se desarrollaron los acontecimientos, las medidas rápidas, decisivas y eficaces impidieron una situación sumamente peligrosa”, aseguró.

Pero el lunes, muchos migrantes se preguntaban con aire adusto si el incidente había echado a perder todas sus posibilidades de solicitar asilo.

Isauro Mejía, hondureño de 46 años, buscaba una taza de café el lunes después de haberse visto envuelto en el choque de la víspera.

“Como estuvo la cosa ayer (…) creo que no hay posibilidades, dijo”.

En una crítica inusual a los migrantes, la Comisión Nacional de Derechos Humanos mexicana dijo que “reitera la necesidad de que las personas integrantes de las diversas caravanas que cruzan nuestro país se conduzcan con respeto a las leyes mexicanas y se abstengan de ocasionar afectaciones o incurrir en conductas indebidas en las distintas comunidades por las que pasen o en las que se encuentren”.

“Es importante precisar que el hecho de que el Estado mexicano actúe para proteger sus derechos”, dijo la comisión, “no implica un salvoconducto para infringir las leyes”.

El incidente del domingo comenzó cuando una marcha pacífica desencadenó un caos luego de que agentes estadounidenses lanzaron gases lacrimógenos hacia México para detener a los migrantes que intentaron cruzaron la frontera.

La Secretaría de Gobernación de México informó el domingo que deportará de inmediato a quienes intentaron ingresar “violentamente” a Estados Unidos desde Tijuana. En tanto, el gobierno municipal de Tijuana dijo que más de tres docenas de migrantes fueron arrestados por perturbar la paz y otros cargos derivados de la marcha y los sucesos posteriores.

La gran mayoría de los más de 5,000 migrantes centroamericanos que acamparon durante más de una semana en un complejo deportivo de Tijuana volvieron al albergue improvisado para formarse para recibir alimentos y recuperarse de una tarde perturbadora.

Lurbin Sarmiento, de 26 años y originaria de Copán, Honduras, caminó al complejo deportivo junto a su hija de 4 años, ambas perturbadas, por lo que acababa de suceder entre el Río Tijuana y la frontera con Estados Unidos.

Ella se encontraba en el fondo del río un drenaje de concreto con apenas un hilillo de agua cerca de la frontera junto a su hija al momento en que los agentes estadounidenses lanzaron los gases lacrimógenos.

“Corrimos pero siempre nos alcanzó el zumo y mi niña se estaba ahogando”, dijo Sarmiento. Señaló que nunca se hubiera acercado tanto con su hija si hubiera sabido que iba a haber gases.

El gas alcanzó a cientos de migrantes que protestaban cerca de la frontera, cuando algunos de ellos intentaron cruzar la barda y el alambre que divide a ambas naciones. Las autoridades estadounidenses cerraron durante varias horas el cruce fronterizo de San Ysidro, el más transitado del país.

La situación se deterioró después de que el grupo comenzó una protesta pacífica para pedir a Estados Unidos que acelere el proceso de solicitudes de asilo para los migrantes centroamericanos estacionados en Tijuana.

La policía mexicana había impedido que pasaran por un puente que conduce al puerto de ingreso en México, pero los migrantes empujaron a los agentes y cruzaron el río Tijuana debajo del puente. Aunque en la otra ribera había más policías antimotines, los centroamericanos caminaron por el río hasta un área donde sólo un dique de tierra y alambre de púas los separaban de los agentes de la Patrulla Fronteriza estadounidense.

Entonces algunos intuyeron que había una oportunidad de cruzar.

Un reportero de The Associated Press vio a agentes estadounidenses disparar varios cartuchos de gas lacrimógeno después de que algunos migrantes intentaron penetrar la frontera a través de varios puntos. La televisora mexicana Milenio mostró imágenes de personas subiendo cercas y arrancando láminas de metal para ingresar en suelo estadounidense.

Un grupo de migrantes cruza el lecho de un río en la frontera con Estados Unidos tras superar a unos policías mexicanos en Tijuana, México, el domingo 25 de noviembre de 2018. (AP Foto/Ramón Espinosa)

La hondureña Ana Zúñiga, de 23 años de edad, dijo que vio a los migrantes abrir un pequeño hueco entre el alambre afilado del lado mexicano de un dique, ante lo cual los agentes arrojaron los cartuchos.

Los niños gritaban y tosían en el caos que se desató por el gas, el cual fue arrastrado por el viento hacia personas que estaban a cientos de metros de distancia.

“Corrimos, pero cuando uno corre más le asfixia el humo”, le dijo a la AP mientras cargaba a su hija Valery de 3 años.

A algunos metros de distancia en el lado estadounidense, compradores ingresaban y salían de un centro comercial, que finalmente cerró sus puertas.

Durante todo el día, helicópteros de la Patrulla Fronteriza estadounidense sobrevolaron la zona, mientras que agentes vigilaban detrás de la cerca en California. Los cruces peatonales en el puerto de San Ysidro fueron cerrados tanto en las instalaciones en el este como en el oeste, indicó la oficina de la Patrulla Fronteriza en San Diego vía Twitter. Todo el tránsito norte-sur y viceversa dejó de fluir. A diario, más de 100,000 personas ingresan a Estados Unidos desde ese punto.

Kirstjen Nielsen, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), dijo en un comunicado que las autoridades estadounidenses seguirán manteniendo una presencia “robusta” en la frontera suroccidental y que entablarán acciones judiciales contra cualquiera que dañe propiedad federal o viole la soberanía de Estados Unidos.

“El DHS no tolerará este tipo de desorden y no titubeará en cerrar los puertos de ingreso por razones de seguridad pública”, afirmó.

Más de 5,000 migrantes han estado acampando en el interior y en los alrededores de un complejo deportivo en Tijuana tras recorrer México en las últimas semanas como parte de una caravana. Muchos tienen la esperanza de solicitar asilo en Estados Unidos, pero los agentes en San Ysidro están procesando menos de 100 peticiones diarias.

Ireneo Mújica, que ha acompañado a los migrantes durante semanas como parte del grupo activista Pueblo Sin Fronteras, dijo que el objetivo de la marcha del domingo hacia la frontera con Estados Unidos era hacer que la difícil situación de los migrantes sea más visible para los gobiernos de México y Estados Unidos.

“No podemos tener a toda la gente allí”, le dijo Mújica a la AP.

Juan Manuel Gastélum, alcalde de Tijuana, declaró el viernes una crisis humanitaria en esta ciudad fronteriza de 1.6 millones de habitantes, que dice pasa apuros para darle alojamiento a la gran cantidad de migrantes.

El presidente estadounidense Donald Trump expresó el domingo en Twitter su descontento con las caravanas en México.

“Sería muy inteligente si México detuviera a las caravanas mucho antes de que lleguen a nuestra frontera sur, o si los países de donde provienen no les permitieran crearlas (es una forma de que saquen a ciertas personas de su país y las echen a Estados Unidos. Pero ya no)”, escribió.

Luego envió otro tuit diciendo: “México debería trasladar a estos migrantes que ondean sus banderas, y muchos de los cuales son criminales crueles, de vuelta a sus países. Háganlo por avión, por autobús, como quieran, pero ellos NO VAN A ENTRAR A EEUU. Cerraremos la frontera indefinidamente si es necesario. Congresistas: ¡Otorguen financiamiento para EL MURO!”

Trump repetidamente ha emitido acusaciones infundadas de que los migrantes son criminales. En realidad son en su vasta mayoría migrantes pobres, con escasas pertenencias, que huyen de la violencia y la pobreza de sus países. Durante la campaña presidencial, Trump prometió erigir un muro a lo largo de toda la frontera y obligar a México a pagar por él.

La Secretaría de Gobernación informó el domingo que México ha enviado a 11,000 centroamericanos de vuelta a sus países de origen desde el 19 de octubre. Indicó que 1,906 de ellos eran integrantes de las últimas caravanas.

México se encamina a deportar a unos 100,000 centroamericanos para fines de año.

Alcalde de Tijuana declara crisis humanitaria por migrantes

Alcalde de Tijuana declara crisis humanitaria por migrantes

Elías López, un migrante hondureño de tres años, juega entre los escudos de la policía mexicana antimotines cuando el grupo del cual es parte intentó cruzar el cruce fronterizo Chaparral en Tijuana, México, el jueves 22 de noviembre de 2018. (AP Foto/Rodrigo Abd)

TIJUANA, México (AP) — El alcalde de Tijuana ha declarado una crisis humanitaria en la ciudad fronteriza con Estados Unidos y el viernes dijo que solicitó apoyo a Naciones Unidas para ocuparse de los aproximadamente 5,000 migrantes centroamericanos que han llegado aquí.

El alcalde Juan Manuel Gastelum aseguró que el gobierno federal mexicano le ha proporcionado poca ayuda y que él no comprometerá los servicios públicos de la ciudad para lidiar con la situación. Agregó que 4,976 migrantes han llegado a la ciudad.

“No tenemos la infraestructura suficiente y necesaria par atender con cabalidad a estas personas para darles un espacio digno”, dijo Gastelum el viernes al radial Grupo Fórmula.

El jueves, su gobierno emitió un comunicado diciendo que solicitaba ayuda de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

“No voy a gastarme el dinero de los tijuanenses”, dice Gastelum en el comunicado.

En su mayor parte, la caravana de migrantes que salió de Honduras a mediados de octubre fue bien recibida en las ciudades y pueblos mexicanos que atravesó camino a la frontera. Incluso ciudades con pocos recursos se aseguraron de que los migrantes tuvieran comida y un lugar para descansar.

Sin embargo, en esos lugares la caravana se quedaba un máximo de dos noches, con la excepción de Ciudad de México. En Tijuana, muchos de los migrantes que huyen de la violencia y la pobreza quieren solicitar asilo en Estados Unidos y se enfrentan a una posible espera de meses en la ciudad fronteriza antes de siquiera tener una oportunidad de hablar con un funcionario estadounidense.

Gastelum dijo el viernes que el gobierno mexicano había mencionado enviar 20 toneladas de recursos a Tijuana apara ayudarlos, pero que tres cuartas partes eran materiales para reforzar la frontera y sólo 5 toneladas eran materiales para ayudar realmente a los migrantes.

La mayoría de los migrantes se han quedado en un campamento improvisado en un estadio deportivo en la ciudad.

Gastelum también criticó al gobierno federal por no tomar más en serio la amenaza del presidente de Estados Unidos Donald Trump de cerrar toda la frontera si las cosas se salen de control en Tijuana. “Eso es grave”, dijo.

Haciendo referencia a una protesta de un pequeño grupo de migrantes que marchó el jueves hacia uno de los cruces fronterizos de Tijuana, Gastelum dijo que dichas manifestaciones no van a ayudar.

“Aquí miles de personas de Tijuana trabajan en los Estados Unidos, llegan tarde a su trabajo”, dijo. “De Estados Unidos para acá no viene turismo, no vienen las personas al sector médico. La situación se está poniendo nada cómoda”.

EEUU cierra cruce fronterizo con México durante horas

EEUU cierra cruce fronterizo con México durante horas

Una manifestante antiinmigrante protesta contra la presencia de miles de migrantes centroamericanos en Tijuana, México, 18 de noviembre de 2018. (AP Foto/Rodrigo Abd)

Por YESICA FISCH y JULIE WATSON,  Associated Press

TIJUANA, México — Estados Unidos cerró el tránsito hacia el norte en el cruce fronterizo más transitado con México para instalar nuevas barreras de seguridad el lunes, un día después que manifestantes en Tijuana protestaron la presencia de miles de migrantes centroamericanos.

Estados Unidos también cerró uno de los dos pasos peatonales en el cruce de San Ysidro, aparentemente para impedir cualquier intento masivo de cruzar la frontera por parte de los migrantes.

La instalación de barreras móviles coronadas por alambre puede complicarles la vida a los mexicanos que usan el cruce de San Ysidro, por donde 110,000 personas entran diariamente a Estados Unidos en 40,000 vehículos.

Se formaron largas filas en Tijuana, donde mucha gente tiene que cruzar la frontera para trabajar del lado estadounidense.

Los inconvenientes provocados por el arribo de la caravana centroamericana pueden haber cumplido un papel en las protestas del domingo, cuando unos 400 vecinos de Tijuana agitaron banderas, cantaron el himno nacional y corearon “¡Fuera, fuera!” a los migrantes que arribaron la semana pasada a la ciudad fronteriza.

Las tensiones se elevaron a medida que casi 3,000 migrantes entraron a Tijuana después de una travesía por tierra de más de un mes, y probablemente con varios meses por delante mientras solicitan asilo. El gobierno en Washington calcula que el número de migrantes podría llegar a 10,000 en poco tiempo.

Los inspectores fronterizos gestionan apenas un centenar de pedidos de asilo por día en el cruce principal de Tijuana a San Diego. Los solicitantes anotan sus nombres en un cuaderno manejado por los propios migrantes donde había ya 3,000 nombres antes del arribo de la caravana.

Algunos vecinos de Tijuana mostraron solidaridad con los migrantes, otros los acusaron de ser sucios, desagradecidos y un peligro para la ciudad. Además, dijeron que la manera como la caravana entró a México fue una “invasión”. Y expresaron el temor de que se use el dinero de sus impuestos para ayudarlos.

“No los queremos en Tijuana”, vocearon los manifestantes.

Juana Rodríguez, un ama de casa, dijo que el gobierno debe averiguar los antecedentes de los migrantes para determinar que no son delincuentes.

Menos de una docena de vecinos aparecieron con carteles de apoyo. Keyla Zamarrón, una maestra de 38 años, portaba un cartel con la leyenda, “la infancia no tiene fronteras”.

La defensa civil del estado de Jalisco, por donde pasan los migrantes camino de Tijuana, dijo que ya no les proveerá de albergues, porque hubo peleas entre ellos en un refugio.

El estado les dará agua, algunos alimentos y escoltas en nueve puntos a lo largo de la autopista principal que cruza el estado para que no tengan que detenerse.

En Ciudad de México, las autoridades cerraron un refugio en un centro deportivo que había alojado a miles de migrantes. Los 650 migrantes de una tercera caravana, integrada principalmente por salvadoreños, fueron transportados a un albergue para peregrinos en la Basílica de Guadalupe.

Mattis defiende uso de soldados en la frontera EEUU-México

Mattis defiende uso de soldados en la frontera EEUU-México

Esta foto proporcionada por la Fuerza Aérea de EEUU muestra a soldados a su llegada al Aeropuerto Internacional de Valley, el jueves 1 de noviembre del 2018, en Harlingen, Texas, para realizar las primeras misiones en la frontera con México. (Alexandra Minor/Fuerza Aérea de EEUU vía AP)

Por ROBERT BURNS,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — El secretario de Defensa estadounidense Jim Mattis defendió el miércoles el uso de soldados para custodiar la frontera con México, diciendo que de cierta forma es buen entrenamiento para la guerra. Señaló que el despliegue es similar a uno efectuado en 1916 para combatir al revolucionario mexicano Francisco Villa.

En declaraciones a la prensa cuando se disponía a visitar a efectivos estadounidenses en la frontera sur en Texas, Mattis declinó hacer una proyección sobre el costo de la misión. Afirmó que las cifras que le han entregado a la fecha “no son nada correctas”, y dijo creer que “muy pronto sabremos el costo real. Así que los mantendremos al tanto a medida que se sepan los costos reales”.

En un plazo de una semana o 10 días los 5,800 soldados desplegados actualmente en la misión fronteriza habrán realizado todas las tareas solicitadas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, señaló Mattis, aunque el Pentágono y el Departamento de Seguridad Nacional están preparando labores adicionales. No dijo cuándo pudiera concluir la misión; los actuales despliegues podrían finalizar el 15 de diciembre según lo previsto, pero eso podría cambiar.

Además de los 5,800 soldados en activo que ya están en la zona fronteriza, unos 2,100 efectivos de la Guardia Nacional proveen apoyo desde abril en la región.

Los detractores han cuestionado el uso de militares en la frontera sin que exista una amenaza perceptible a la seguridad, aunque el presidente Donald Trump ha dicho que la caravana de migrantes centroamericanos que viajan hacia el norte a través de México equivale a una invasión. Desde los comicios Trump no ha hablado mucho sobre el tema, y hasta la fecha no ha habido ninguna amenaza fronteriza.

A la pregunta de si cree que exista una amenaza a la seguridad en la frontera que justifique el uso de soldados en activo, Mattis señaló que difiere del criterio de la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, que lo acompañó el miércoles a la zona limítrofe.

Nielsen y Mattis conversaron con altos comandantes y pronunciaron un mensaje ante la tropa. Mattis dijo a los soldados que su misión es “apoyar” a Aduanas y Protección Fronteriza.

“En este momento ése es nuestro papel y sólo ése”, apuntó.

“Los ojos de todo el mundo en este momento ciertamente que los de todos los estadounidense están sobre ustedes”, les dijo Mattis a los soldados, indicándoles que participan en una misión “no convencional”.

“Estamos aquí debido al número de ilegales que dicen van a intentar cruzar ilegalmente hacia nuestro país”, afirmó, aparentemente refiriéndose a los miles de migrantes que avanzan por México hacia el norte.

Un soldado le preguntó a Mattis cuáles son los planes a corto y largo plazo de la misión militar.

Mattis dijo que el objetivo a corto plazo es colocar suficiente alambre y otras barreras en los lugares fronterizos como lo solicitó Aduanas y Protección Fronteriza. El objetivo a largo plazo es “algo por determinar”, agregó.

“Cuando uno está en algo como esto”, señaló Mattis, “es dinámico e imprevisible. Habrá que ver”.

Indicó que los oficiales militares le han dicho que el emplazamiento de tropas ha sido “un muy buen entrenamiento” porque equivale a un ensayo de las exigencias logísticas —tales como colocar carga en aeronaves— que deben efectuarse en tiempos de guerra.

En sus declaraciones más amplias sobre la misión fronteriza orquestada a toda prisa, Mattis argumentó que encaja en un patrón histórico que se remonta a principios del siglo XX. Hizo notar que el presidente Woodrow Wilson envió a la frontera a decenas de miles de integrantes de la Guardia Nacional y tropas en activo en 1916 en respuesta a un ataque de los revolucionarios mexicanos.

“Eso ocurrió hace más de un siglo, y en ese tiempo la amenaza eran las tropas de Pancho Villa, revolucionarios que cruzaron la frontera e ingresaron a Estados Unidos”, afirmó.