Trump promulga ley que da esperanza a enfermos terminales

El presidente Donald Trump abraza a Jordan McLinn, quien padece distrofia muscular, luego de promulgar la ley “Right to Try”, en la Casa Blanca, en Washington, el miércoles 30 de mayo de 2018. (AP Foto/Evan Vucci)

Por KEN THOMAS

WASHINGTON, D.C. (AP) — El presidente Donald Trump promulgó el miércoles una ley dirigida a ayudar a las personas con enfermedades terminales para que busquen tratamientos experimentales y la describió como una “libertad fundamental” que ofrecerá esperanza y salvará vidas.

Acompañado por personas que lidian con la esclerosis lateral amiotrófica –también conocida como la enfermedad de Lou Gehrig– y otras enfermedades, Trump promulgó la ley denominada “Right to Try” (Derecho a intentar) y dijo que nunca entendió por qué el asunto demoró años y por qué el Congreso no actuó antes al respecto.

“No había opciones, pero ahora tienen esperanza, realmente tienen esperanza”, expresó Trump. Agregó que “durante muchos años, pacientes, activistas y legisladores han peleado por esta libertad fundamental”.

La Cámara de Representantes aprobó la iniciativa de ley la semana pasada luego de un emotivo debate en el que los republicanos dijeron que el proyecto ayudaría a miles de personas que buscan esperanza. Muchos demócratas dijeron que la iniciativa era peligrosa y que daría falsas esperanzas a los pacientes.

Mientras repartía bolígrafos luego de haber firmado la ley en una mesa, Jordan McLinn de 8 años y quien padece distrofia muscular, debió esperar para abrazar al presidente, generando risas en el auditorio cuando puso su codo sobre la mesa para sostener su barbilla. Trump abrazó entonces a McLinn y lo besó la frente. “Será alguien fantástico”, comentó el presidente a la madre del niño.

El mandatario estuvo acompañado por el secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos Alex Azar, por el comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) Scott Gottlieb y por algunos de sus aliados en el Congreso, como los senadores Ron Johnson, de Wisconsin, y Joe Donnelly, de Indiana.

Durante su campaña presidencial de 2016, Trump apoyó los intentos para obtener acceso a dichos tratamientos experimentales. Durante su discurso del Estado de la Unión, el presidente dijo que las personas con enfermedades terminales no deberían de viajar de “país en país en busca de una cura”.

La nueva ley daría a las personas diagnosticadas con malestares peligrosos y que han agotado las opciones de tratamiento la posibilidad de tener acceso a medicamentos no aprobados, sin tener que obtener un permiso de la FDA.

Los nuevos medicamentos a menudo se someten a años de pruebas costosas para que los fabricantes busquen y obtengan una autorización de la FDA para comercializarlos.

Ley migratoria es demasiado vaga, dice Corte Suprema de EEUU

ARCHIVO – En esta fotografía de archivo del 28 de septiembre de 2017, el magistrado de la Corte Suprema, Neil Gorsuch, hace declaraciones en Washington. (AP Foto/Pablo Martinez Monsivais, Archivo)

Por JESSICA GRESKO

WASHINGTON (AP) — La Corte Suprema de Estados Unidos falló el martes que parte de una ley federal que facilita la deportación de inmigrantes que fueron declarados culpables de delitos no se puede aplicar porque es demasiado confusa.

La decisión por 5-4, en la que el nuevo magistrado Neil Gorsuch se sumó a la postura de cuatro magistrados liberales, se centra en una cláusula de la ley de inmigración que define “delito violento”. Si un inmigrante es declarado culpable de un delito violento su deportación es “prácticamente segura”, sin importar cuánto tiempo haya vivido en Estados Unidos, escribió la magistrada Elena Kagan en su opinión por la corte.

La decisión supone un revés para el gobierno del presidente Donald Trump que insiste en una aplicación más estricta de la ley de inmigración. En este caso, el gobierno del presidente Barack Obama había adoptado la misma posición en la Corte Suprema en defensa de la cláusula impugnada. Trump tuiteó el martes que la decisión de la corte “significa que el Congreso debe cerrar los recovecos que impiden echar del país a peligrosos delincuentes extranjeros”.

Gorsuch no apoyó toda la opinión de Kagan, pero coincidió con ella en que la ley no puede continuar como está. Gorsuch escribió que “nadie debe sorprenderse que la Constitución parezca inclemente sobre cualquier ley tan vaga que las personas razonables no puedan comprender sus términos y los jueces no sepan dónde comenzar a aplicarla”.

El caso se sustentó en un fallo de 2015 que anuló una parte redactada en forma similar de otra ley federal que impone sentencias mayores de prisión a criminales reincidentes.

El fallo de 2015 “nos dice cómo resolver este caso”, escribió Kagan.

La decisión del martes se centra en James Dimaya, un inmigrante de Filipinas que llegó ilegalmente a Estados Unidos en 1992 cuando tenía 13 años. Después de que concertara con la fiscalía no impugnar dos cargos de robo en California, el gobierno comenzó los procedimientos para deportarlo. El gobierno argumentó que Dimaya podía ser deportado debido a que los cargos por los que fue declarado culpable podrían clasificarse como delitos violentos que permitirían deportarlo de acuerdo a la ley de inmigración.

Las autoridades de inmigración habían basado su proceder en una sección de la ley de inmigración que señala los delitos por los procede la deportación de una persona. La categoría en la que caían los cargos por los que Dimaya fue declarado culpable correspondía a un crimen “que por su propia naturaleza, implican un riesgo sustancial de la posible utilización de la fuerza física… durante la comisión del delito”.

Los jueces de inmigración habrían permitido que Dimaya fuera deportado, pero la corte federal de apelaciones de San Francisco derogó la cláusula por considerarla vaga. La Corte Suprema ratificó ese fallo el martes.