Paquetes sospechosos enviados a Biden, DeNiro

Paquetes sospechosos enviados a Biden, DeNiro

Policías frente a la casa de Bill y Hillary Clinton en Chappaqua, Nueva York, el 24 de octubre del 2018 cuando la policía interceptó explosivos que habían sido enviados a los Clinton. (AP Photo/Seth Wenig)

Por MICHAEL BALSAMO, ERIC TUCKER y MIKE SISAK ,  Associated Press

WASHINGTON, D.C. — La policía el jueves interceptó paquetes sospechosos dirigidos al actor Robert DeNiro y al ex vicepresidente Joe Biden, y fuentes policiales dijeron que eran explosivos rudimentarios, parecidos a los enviados al ex presidente Barack Obama, a Hillary Clinton y a CNN.

El presidente Donald Trump habla durante un evento sobre la crisis de opioides, en la Casa Blanca, el miércoles 24 de octubre del 2018, en Washington. (AP Foto/Evan Vucci)

Exámenes de rayos X determinaron que el paquete en Manhattan dirigido a DeNiro contenía un dispositivo parecido a los enviados a otros dirigentes demócratas o entidades que se oponen a la presidencia de Trump.

Una fuente oficial, que pidió permanecer anónima, dijo que un paquete similar dirigido a Biden fue interceptado en Delaware.

Los paquetes están siendo descubiertos en momentos en que aumentan las tensiones políticas en el país y poco antes de unas cruciales elecciones legislativas.

El día anterior se habían descubierto paquetes con explosivos dirigidos al ex presidente Obama, a Hillary Clinton y a CNN, entre otras figuras. Los paquetes fueron interceptados en Nueva York, Washington, D.C., Florida y California.

Ninguno de los artefactos detonó y nadie resultó lesionado.

Los blancos de las bombas fueron algunas de las personalidades criticadas con mayor frecuencia por Trump, quien todavía ataca a Clinton en sus actos mientras sus seguidores corean, “que la encierren”, a pesar de que la derrotó electoralmente hace casi dos años y ella prácticamente ha abandonado la escena política. Trump también suele destacar a CNN en sus diatribas contra los medios que según él propalan “noticias falsas”.

El jueves, sin mencionar directamente las bombas, Trump le echó la culpa a la prensa por “la ira”.

“Gran parte de la Ira que vemos en nuestra sociedad se debe a las noticias intencionalmente falsas e inexactas propagadas por la Prensa Tradicional lo que llamo Noticias Falsas”, escribió el presidente en un tuit matutino.

“Ha empeorado tanto y se ha vuelto tan odioso que ni se puede describir. La Prensa Tradicional tiene que rectificar ¡Y PRONTO!”

Horas antes Trump bajó los decibeles en un acto en Wisconsin el miércoles por la noche.

“Llevémonos bien”, dijo. “Y ya que estamos, ¿ven que me porto bien esta noche? ¿Alguna vez vieron algo parecido?”.

Los atentados desplazaron otras noticias en una temporada política tensa que podría llevar a un Congreso con nuevas mayorías y servir de referendo sobre los dos primeros años de la presidencia de Trump. Los hechos provocaron pánico en edificios ante informes de otros explosivos que resultaron infundados. Probablemente acentuarán los temores de violencia mortífera en momentos de enfrentamientos enconados entre los partidos por temas como la inmigración, la Corte Suprema y el trato a las mujeres.

Las bombas, cada una con una pequeña batería, medían algo más de 15 centímetros y estaban llenas de polvo y fragmentos de vidrio, dijo una fuente policial que vio imágenes tomadas con rayos X y habló bajo la condición de anonimato por tratarse de una investigación en desarrollo.

La fuente dijo que los artefactos fueron fabricados con tubos de PVC y cubiertos con cinta negra.

El primer explosivo detectado fue el lunes, en la casa del filántropo multimillonario George Soros en un suburbio de Nueva York. Soros suele donar grandes sumas de dinero a causas liberales.

Otro paquete fue enviado al ex secretario de justicia Eric Holder pero terminó en la oficina en Florida de la representante demócrata Debbie Wasserman Schultz, cuyo nombre aparecía como la remitente.

La noche del miércoles el FBI dijo que otros dos paquetes con explosivos fueron interceptados, dirigidos a la representante demócrata Maxine Waters.

El miércoles la Casa Blanca condenó los ataques. Trump dijo que “actos o amenazas de violencia política no tienen lugar en Estados Unidos… Esta conducta atroz en aborrecible”.

Otros líderes republicanos también lamentaron lo ocurrido. Pero los principales líderes demócratas en el Congreso — el senador Chuck Schumer y la representante Nancy Pelosi — dijeron que tales palabras “suenan huecas” al venir de Trump, señalando la agria retórica del mandatario contra la prensa y contra sus adversarios, y el hecho que el presidente recientemente alabó a un congresista republicano que tumbó al piso a un reportero.

La policía dijo que todos los paquetes eran similares: sobres manila con envoltura de plástico al interior plástico, estampados con seis estampillas postales y como remitente la oficina de la representante Wasserman Schultz.

El paquete dirigido a Holder tenía la dirección equivocada y fue devuelto a la dirección de Wasserman Schultz.

Todos los dispositivos fueron enviados a un laboratorio del FBI en Virginia y examinados. Hasta ahora no se ha mencionado a sospechoso alguno, o los motivos de los envíos.

“Lo que sabemos es que un individuo o unos individuos enviaron varios paquetes similares”, dijo John Miller, director antiterrorista de la Policía de Nueva York, en declaraciones a reporteros.

El Servicio Secreto interceptó la bomba enviada a la casa donde vive Hillary Clinton con su esposo, el ex presidente Bill Clinton, en Chappaqua en el estado de Nueva York. También interceptó el paquete enviado al ex presidente Obama en su vivienda en Washington.

Una unidad antiexplosivos retiró otro paquete de la oficina de CNN en Nueva York, que fue evacuada. El paquete allí tenía como destinatario al ex director de la CIA John Brennan, que ha sido un fuerte crítico de Trump y en ocasiones aparece en televisión como comentarista.

En un evento en Austin, Texas, Brennan calificó los envíos de explosivos como “una serie de acontecimientos muy lamentables” particularmente si las personas estaban siendo amenazadas debido a sus opiniones políticas.

“Desafortunadamente, creo que Donald Trump muchas veces contribuye a este ambiente de ira, sino violencia, cuando habla de hechos de violencia o habla de atacar a alguien de la prensa”, dijo Brennan.

Alemania: Retiran bomba de la Segunda Guerra Mundial

Una calle bloqueada en Paderborn, Alemania el domingo 8 de abril de 2018. A más de 26,000 personas se les pidió que salieran de su casa, y dos hospitales, una universidad y varios asilos de ancianos fueron evacuados para que los especialistas pudieran retirar una bomba de la Segunda Guerra Mundial que fue descubierta durante trabajos de construcción. (Henning Kaiser/dpa via AP)

BERLÍN, Alemania (AP) — Más de 26,000 personas fueron evacuadas el domingo en Paderborn, una localidad en el oeste de Alemania, para que los especialistas pudieran retirar una bomba de la Segunda Guerra Mundial que fue descubierta durante obras de construcción.

También se ordenó el desalojo de dos hospitales, una universidad y varios asilos de ancianos en el área.

Los especialistas desactivaron la bomba británica de 1,8 toneladas, más de una semana después de que empleados de construcción encontraran el dispositivo enterrado a tan solo 31 pulgadas de la superficie de un jardín.

La agencia noticiosa alemana dpa reportó que más de 1,000 bomberos, policías y personal de emergencia participaron en las labores de evacuación.

Incluso más de 70 años después del fin de la guerra, siguen apareciendo con regularidad bombas y otras municiones durante obras de construcción en Alemania — un recordatorio de lo cruenta que fue la Segunda Guerra Mundial.

Sospechoso de bombas en Austin era un desocupado

Por JIM VERTUNO

ROUND ROCK, Texas (AP) — El sospechoso de colocar cuatro bombas que mataron a dos personas e hirieron a otras dos en la capital de Texas era un desocupado que había abandonado los estudios universitarios y aparentemente no dejó mucho rastro aparte de unos blogs en 2012 sobre el matrimonio gay y otros temas.

Esta foto sin fecha tomada de Facebook muestra a Mark Anthony Conditt. El sospechoso de colocar las bombas que sembraron el terror en Austin, Texas, se inmoló el miércoles 21 de marzo de 2018 cuando las autoridades estaban a punto de atraparlo. (Facebook via AP)

El joven autor de los ataques fue identificado como Mark Anthony Conditt, un desempleado de 23 años que compró los materiales para fabricar las bombas en Home Depot.

Las autoridades creen que Conditt fabricó todas las bombas y probablemente actuó solo, aunque investigan si recibió ayuda. Sus motivos no estaban claros. Advirtieron al público que podría haber paquetes explosivos colocados entre 24 y 36 horas antes de su muerte y pidieron que se denunciara la presencia de paquetes sospechosos.

Las autoridades dijeron que Conditt se inmoló durante la noche en el estacionamiento de un motel cuando un equipo policial de asalto se acercaba a su camioneta.

Conditt creció en Pflugerville, un suburbio al noreste de Austin, donde siguió viviendo después de abandonar el hogar paterno. No es lejos del lugar de la primera explosión, la del 2 de marzo, que mató a Anthony House, de 39 años, aunque no se sabe si Conditt conocía a las víctimas.

Mensajes online indican que recibió educación en su casa. Asistió al Austin Community College de 2010 a 2012, pero no se graduó, de acuerdo con una vocera de la casa de estudios.

Conditt dejó escasos rastros en las redes sociales. Aparte de algunas fotos en la página de Facebook de su familia, aparentemente dejó seis textos en un blog personal en 2012. Un bloguero que se identifica como Mark Conditt de Pflugerville dice en un texto que el matrimonio gay debería ser ilegal. Promueve la eliminación de los registros de abusadores sexuales y argumenta a favor de la pena de muerte. Dice que sus mayores intereses son el ciclismo, el tenis y escuchar música.

Jeff Reeb, un vecino de los padres de Conditt en Pflugerville durante 17 años, dijo que lo vio crecer y siempre le pareció “inteligente” y “educado”.

Añadió que el padre de Conditt, a quien identificó como Pat, era empleado de la empresa distribuidora de productos de salud y belleza Amway y también compraba artefactos electrónicos para revenderlos.

Policía: sospechoso de las bombas de Austin se inmola

Por JIM VERTUNO

ROUND ROCK, Texas (AP) — El sospechoso de una oleada de ataques con paquetes bomba que atemorizaron a Austin el mes pasado se inmoló a primera hora del miércoles al ser cercado por las autoridades, poniendo fin a un dramático episodio que causó dos muertos y cuatro heridos en la capital de Texas.

Un agente de policía de Texas ayuda a redirigir el tránsito cerca del lugar donde se registró una explosión en Austin, Texas, el 20 de marzo de 2018. (Jan Janner/Austin American-Statesman via AP)

Las autoridades habían identificado al sospechoso en las últimas 24 o 36 horas y lo localizaron en un hotel de la carretera Interestatal 35 en Round Rock, un suburbio de la capital de Texas, dijo el jefe de la policía de Austin, Brian Manley, en una conferencia de prensa. La policía esperaba la llegada de vehículos balísticos cuando el coche del sospechoso comenzó a alejarse, agregó. Según el relato del funcionario, siguieron al auto, que se paró en una zanja a un lado de la calzada.

Cuando efectivos de un escuadrón táctico SWAT se acercaron a él, el sospechoso detonó un explosivo dentro del auto, dijo Manley. El estallido derribó a un agente, mientras que otro disparó su arma, añadió.

Las autoridades lo identificaron únicamente como un hombre blanco de 24 años y no confirmaron si era natural de la ciudad.

Desde el pasado 2 de marzo, Austin registró cuatro paquetes bomba que causaron dos fallecidos y cuatro heridos. Un quinto paquete estalló a primera hora del martes en un centro de distribución de FedEx cerca de San Antonio.

Manley dijo que se cree que el sospechoso fue el responsable de todos los ataques en Austin, aunque las autoridades reconocieron que era demasiado pronto para determinar si el hombre actuó solo y cuál fue su móvil.

“Nos preocupa que pueda haber todavía otros paquetes ahí fuera”, manifestó Chris Combs, jefe de la oficina del FBI en San Antonio.

Isaac Figueroa, de 26 años, dijo que él y su hermano escucharon sirenas y helicópteros en la madrugada del miércoles y condujeron hacia ellas, antes de cruzar a pie un bosque cercano tras llegar a un control policial que cortaba la carretera.

Figueroa explicó que vio un Jeep Cherokee de color plata o gris que estaba rodeado por autos blancos y negros y “parecía que hubiera sido sacado de la calzada”. Además, vio como la policía desplegaba un robot para examinar el vehículo.

El presidente Donald Trump, que había dicho que quienquiera que fuese o fuesen responsables de los ataques eran “obviamente un individuo o individuos enfermos”, tuiteó el miércoles: “EL SOSPECHOSO DE LAS BOMBAS DE AUSTIN ESTÁ MUERTO. ¡Gran trabajo de las fuerzas de seguridad y todos los implicados1”.

A primera hora del miércoles, el Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF por sus siglas en inglés) dijo en Twitter que agentes federales y locales acudieron a la zona de la capital donde se había atrincherado el sospechoso.

El Departamento de la Policía de Austin dijo también en un tuit que estaba trabajando en una balacera con un agente implicado junto a la Interestatal 35.

Paquete bomba estalla en un FedEx en Texas

Por PAUL J. WEBER y WILL WEISSERT

AUSTIN, Texas (AP) —

Un paquete bomba que se cree está vinculado con explosiones recientes en Austin estalló el martes por la madrugada en un centro de distribución de FedEx cerca de San Antonio. Un trabajador sufrió lesiones menores.

Horas después, la policía envió un equipo especializado en explosivos a un local de FedEx en Austin para verificar un paquete sospechoso.

Un agente de la policía de Austin habla con una mujer en una barrera policial cerca del lugar donde se registró una explosión el 18 de marzo de 2018, en Austin, Texas, el 19 de marzo de 2018. (AP Foto/Eric Gay)

La explosión tuvo lugar alrededor de la 1 de la madrugada en el local de FedEx en Schertz, cerca de San Antonio y 95 kilómetros al suroeste de Austin según la agente del FBI Michelle Lee. Un trabajador recibió auxilios por lesiones menores y luego el alta, dijo la policía.

Lee dijo que “sería una tontería no reconocer que sospechamos que está relacionado” con las cuatro explosiones en Austin que han matado a dos personas y herido a otras cuatro desde el 2 de marzo. La funcionaria no precisó cómo era el paquete que estalló el martes.

El paquete estaba en una cintra transportadora cuando estalló.

El secretario de Justicia texano Ken Paxton dijo que el paquete fue enviado desde Austin a un domicilio en la misma ciudad. Añadió que en el mismo local en Schertz se descubrió otra bomba que no explotó.

El incidente ocurrió luego de varias explosiones más registradas en Austin, la capital del estado de Texas, en las últimas tres semanas. Según las autoridades, el responsable podría ser un atacante en serie, pero por el momento no parecen estar cerca de realizar detenciones.

Los tres paquetes bomba que aparecieron ante distintas puertas en el lapso de 10 días desde el 2 de marzo mataron a dos personas y causaron otros dos heridos. El domingo en la noche, otro explosivo activado por un cable trampa casi invisible dejó otros dos heridos.

En un primer momento, la policía barajó la hipótesis de posibles delitos de odio. Ahora, las víctimas son afroestadounidenses, hispanos y blancos de diferentes zonas de Austin, una ciudad cada vez más diversa.

Tras buscar posibles vínculos entre los fallecidos y heridos, la policía admite que la existencia del cable trampa supone que la elección de las víctimas podría ser totalmente aleatoria.

Por el momento, los investigadores tienen más preguntas que respuestas mientras el miedo se extiende por Austin.

Durante días, la policía ha advertido a la gente que no toque paquetes que no espera o de apariencia sospechosa, lo que causa escalofríos porque las personas reciben más entregas afuera de las puertas de sus casas que antes por el aumento de las compras por internet.

Centenares de agentes del FBI y del departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos se han sumado a la investigación, y la recompensa por información que conduzca a un arresto fue subida a 115,000 dólares.