Monóxido de carbono, un enemigo silencioso y peligroso

Esta fotografía de una alarma detectora de monóxido de carbono, enchufada en un hogar, indica con luz verde que no hay peligro. Por el contrario, si llega a mostrar luz roja, será señal de emergencia para salir de la vivienda. (LJL/Yahaira Webber)

Por YAHAIRA WEBBER, La Jornada Latina

yahawebber@gmail.com

¿Sabía usted que más de 400 personas mueren cada año por envenenamiento causado por el monóxido de carbono?

Conocido por su fórmula química (CO) es realmente un “enemigo silencioso” que puede vivir con nosotros y sorprender en el momento menos esperado.  

Por tal razón, es “vital” que en el hogar nunca falte una alarma para detectarlo.

“El CO se encuentra en los gases que producen los generadores portátiles, las estufas o cocinas, las linternas y las estufas a gas, o la quema de carbón o madera. El CO de esas fuentes puede acumularse en espacios cerrados o semi-cerrados; las personas y los animales que estén en estos espacios pueden intoxicarse y morir al inhalar el CO”, advierten los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

“Al menos 430 personas mueren anualmente en los Estados Unidos por intoxicación accidental con CO. Alrededor de 50,000 personas van a la sala de emergencias cada año debido a intoxicaciones accidentales con CO. Hay medidas que puede tomar para protegerse”, destacan los CDC.

De acuerdo a la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de los Estados Unidos, las muertes por envenenamiento accidental con monóxido de carbono se deben a aparatos defectuosos, mal utilizados o mal ventilados, como estufas, hornos, generadores, calentadores de agua y chimeneas.

Considerando que durante los meses de invierno, las personas pasan más tiempo en el hogar, la empresa de distribución de energía Peoples Natural Gas emitió un comunicado para alertar a la comunidad sobre los peligros potenciales de intoxicación y la urgente necesidad de mantener alarmas detectoras de monóxido de carbono dentro del hogar.   

“El monóxido de carbono es un gas inodoro, incoloro y potencialmente peligroso que se produce cuando el combustible se quema sin suficiente aire para una combustión completa. La llama en los aparatos de gas debe ser azul, posiblemente con mancha de color naranja, pero si la llama es principalmente amarilla, esto indica que no se está quemando adecuadamente y podría estar emitiendo monóxido de carbono”, advierte Peoples Natural Gas.

Explica, además, que durante los meses de invierno cuando los edificios permanecen cerrados, “la combustión ineficiente y la mala ventilación pueden conducir a una acumulación de monóxido de carbono que causa dolores de cabeza, inconsciencia, daño cerebral e incluso la muerte”.

Entre otros síntomas de intoxicación por monóxido de carbono se enlistan: fatiga, nauseas, mareos, confusión, respiración irregular, falta de aliento, palidez general y visión borrosa.

Como medidas preventivas, lo más importante es:

-Instalar un detector de monóxido de carbono que se pueda enchufar y que, a la vez, funcione con baterías.  Debe estar ubicado fuera de las habitaciones.

-Solicitar que un contratista certificado revise anualmente sus sistemas de calefacción y ventilación.

-Garantizar que su chimenea se limpie periódicamente para evitar obstrucciones.

-Mantener despejada las salidas de aire de sus aparatos de gas.

-Nunca use un horno de gas o estufa para calentar la casa.

-Nunca use parrillas portátiles de carbono o propano en interiores o en el garaje.

-Nunca arranque un automóvil, un motor de gasolina o un generador en un espacio cerrado.

Share this: