GRISELDA GEYGAN

Desde el 2008 Griselda Geygan es la asistente administrativa de la iglesia San Carlos Borromeo, en Carthage. Durante una década ha trabajado con la comunidad inmigrante junto a los sacerdotes combonianos Bill Jansen (q.e.p.d.), Jorge Ochoa, Ángel Camorlinga, Andrés García y los actuales, Rodolfo Cuaquira y José Ángel Romero.   (Cortesía/Thomas Geygan Jr.)

Por ELVIA SKEENS

elviaskeens@gmail.com  

CINCINNATI, Ohio (La Jornada Latina) — Siempre amable, con una dulce sonrisa y un gran corazón para servir a su comunidad católica de San Carlos Borromeo, Griselda Geygan atiende y orienta a cientos de inmigrantes hispanos de distintas nacionalidades que se congregan en su iglesia.

Griselda empezó como asistente administrativa en el año 2008 y, desde entonces, ha trabajado con los sacerdotes combonianos Bill Jansen (q.e.p.d.), Jorge Ochoa, Ángel Camorlinga, Andrés García y los actuales, Rodolfo Cuaquira y José Ángel Romero.

Es una mujer muy activa, sensible y, en especial, entregada a las necesidades de su gente.

Nació y creció en Honduras, en un sólido hogar católico, donde la prepararon para dar sin pensar en recibir, siguiendo las enseñanzas y el camino de Jesucristo.

Desde muy pequeña aprendió que la caridad, el respeto y la vocación de servicio son valores esenciales en la vida del ser humano.

Belén, la abuelita de Griselda, fue quien más influyó en su vida porque la formó en bases de valores morales y de fe.

Estudió en el colegio católico bilingüe Inmaculada Concepción, en el departamento de Comayagua.

Su padre, pensando en el futuro, soñaba que aprendiera inglés y con mucho sacrificio logró cubrir el costo de la escuela.

“Fue un regalo precioso que mi padre me dio, por el cual estaré eternamente agradecida.  El aprendizaje y dominio de una segunda lengua me abrió muchas puertas, siendo muy joven”, dijo a La Jornada Latina, Griselda Geygan.

Empezó a trabajar en la Base Militar Soto Cano como intérprete de servicios médicos en la clínica comunitaria.

Posteriormente, recibió un entrenamiento profesional para certificarse como asistente de farmacia y viajaba junto al personal médico militar en las giras de salud que realizaba el gobierno estadounidense en zonas de difícil acceso.

Durante estas misiones en regiones tan apartadas y frente a tanta pobreza, empezó a crecer en espíritu y vocación porque valoraba “en cuerpo y alma” la humildad de cada paciente que se acercaba en busca de información, atención y medicinas.

“Estaban tan agradecidos por este servicio en sus comunidades que, simplemente, se acercaban a nosotros para compartir la comida que tenían en sus manos.  En ese momento descubrí el significado de la palabra humildad”, recordó Geygan.

“Trabajar en esas zonas de difícil acceso, llevando medicamentos, alimentos y vacunas para los niños, realmente marcó mi vida para siempre”, agregó.

Sirviendo en esta base estadounidense conoció al gran amor de su vida, Thomas Geygan Jr., para entonces un militar activo en la Fuerza Aérea que actualmente se desempeña en Cincinnati como abogado de inmigración.

Griselda y Thomas son los orgullosos padres de Martin, de 28 años y Julia, de 22, jóvenes a quienes, desde pequeñitos, les han inculcado el amor al prójimo y la virtud de servir.

Griselda se considera una mujer polifacética (lo que en inglés se traduce con el término “multitask”).

Valora, por encima de todo, el esfuerzo de las madres inmigrantes que vienen a este país en busca de mejores oportunidades para su familia y crían a sus hijos entre dos culturas, apegándose siempre a sus tradiciones e identidad.

La fuerza de inspiración para todo lo que hace le llega cada vez que invoca a la Virgen María.

A ella implora por toda su comunidad inmigrante, en estos momentos tan duros, con las políticas de inmigración.

“Cuando miro a María, su rostro de madre me llena de fuerza e inspiración.  En situaciones difíciles, ella me calma y me reconforta con paz”, reitera.

Griselda disfruta caminar y hacer actividades al aire libre.  Le gusta leer y estar bien informada.

Su pasatiempo favorito es el buceo; una pasión que comparte con su esposo y disfrutan viajando a Cozumel, Honduras y Bahamas.

Es otra de las cinco “Mujeres empoderadas” que se premiarán durante la primera Conferencia de Mujeres de TSJ Media, el 10 de junio de 2018.

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